- Los datos del BCR muestran que la inversión minera fue la que más creció con un tasa de más de 19%, mientras que la no minera lo hizo en 12%.
La inversión privada en el Perú cerró el 2025 con una expansión de 10%, informó el Banco Central de Reserva (BCR), registrando así una cifra de dos dígitos que el país no observaba desde el 2012, excluyendo el rebote estadístico posterior a la pandemia en 2021.
“No veo números tan buenos hace tiempo. El año pasado cerramos con una inversión privada creciendo 10%, que con excepción de 2021 que era parte de lo no invertido de 2020, uno que tiene que volver a 2012 para haber nuevamente crecimiento de inversión privada de dos dígitos”, afirmó el presidente del BCR, Julio Velarde.
El dinamismo estuvo explicado principalmente por el fuerte desempeño de la inversión no residencial, que creció 13% interanual. Dentro de este rubro, destacó el repunte de la inversión minera, que avanzó 19%, una de sus mayores tasas en más de una década.
Minería e infraestructura lideran el repunte
El BCR destacói que, según datos del Ministerio de Energía y Minas (Minem) la inversión minera alcanzó los US$ 2,317 millones en el cuarto trimestre de 2025, monto superior en US$ 695 millones al registrado en el mismo periodo del año anterior. El
Por empresas, el aumento estuvo liderado por:
- Las Bambas, con mayores desembolsos destinados a la ampliación de la Unidad Económica Administrativa Ferrobamba y equipamiento minero.
- Southern Peru, con inversiones en infraestructura y maquinaria para sus operaciones.
- Antamina, que elevó su gasto en maquinaria pesada y equipos de alta capacidad para operaciones a tajo abierto y subterráneas.
También resaltaron inversiones de compañías como Buenaventura y Shougang.
A ello se sumó el avance de grandes proyectos de infraestructura en transporte, como la ampliación del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, las obras del primer grupo de aeropuertos regionales, la Línea 2 del Metro de Lima y el Terminal Portuario del Callao.
El mayor dinamismo también se reflejó en el incremento de las importaciones de bienes de capital —como vehículos de carga pesada y maquinaria industrial— y en el crecimiento interanual del crédito a empresas.
Vivienda también acelera
En el segmento residencial, la inversión creció 5.3%, acelerándose frente al 2.5% del trimestre previo. Este resultado estuvo asociado al mayor dinamismo de la autoconstrucción y del sector inmobiliario, en un contexto de mejora del empleo formal y de los ingresos reales.
Asimismo, las mayores colocaciones de créditos hipotecarios, la reducción en los precios de materiales de construcción y el aumento de sus importaciones contribuyeron a sostener el gasto de los hogares en vivienda.
