En el Perú, más del 60 % de escolares de cuarto y sexto de primaria presenta dificultades en comprensión lectora. Así lo revela la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje (ENLA 2024), que los ubica en niveles de inicio y proceso, con dificultades para inferir, interpretar y reflexionar sobre textos extensos.
Este resultado evidencia no solo brechas educativas, sino también un cambio en los hábitos de lectura de niños y jóvenes, cada vez más influenciados por el entorno digital y el consumo de contenidos breves.
“La exposición constante a videos cortos, muchas veces potenciados con inteligencia artificial, está modificando la forma en que niños y jóvenes procesan la información”, explica la Dra. Victoria Jiménez Chumacero, decana de la Facultad de Educación de la Universidad San Ignacio de Loyola.
Según la especialista, este tipo de contenido reduce su capacidad de retención y concentración, lo que impacta en la comprensión de textos largos. “Les cuesta seguir tramas argumentativas complejas o recordar información previa de una obra”, precisa.
Señales de alerta en casa y en el aula
Estos cambios en los hábitos de lectura se reflejan en conductas que padres y docentes pueden identificar con facilidad, entre ellas:
- Dificultad para explicar con sus propias palabras lo que leen
- Responder solo preguntas literales
- Perder fácilmente el hilo de una historia
- Mostrar cansancio rápido frente a textos largos
- Vocabulario limitado para la edad
- Rechazo frecuente a la lectura sostenida
- Dependencia excesiva de resúmenes, videos explicativos o contenido digital en lugar de la lectura directa.
Recomendaciones para fortalecer la comprensión lectora
Frente a este escenario, la especialista de la USIL recomienda:
- Equilibrar el uso de herramientas digitales con hábitos de lectura sostenida.
- Establecer horarios diarios de lectura sin distracciones, para entrenar la atención.
- Alternar lectura en papel y en pantalla, priorizando textos largos en formato físico.
- Utilizar videos cortos como introducción a temas que luego se profundicen en libros.
- Fomentar la lectura en voz alta y la dramatización, especialmente en niños.
- Crear espacios con libros en casa y promover el ejemplo lector.
