- Luis Dyer si tanto revisa debería preguntarse cuantos permisos excepcionales ha dado su sector y a quienes y muchos han sido un fracaso
- Juan Sheput debería crear un comité especial y no dejar que Ceabe compre la inmunoglobulina porque solo le dan a un solo postor. Ya tuvo mala experiencia y por “ganar” sus diezmos quedaron mal parados y miles de vida en peligro
Gran controversia hay en el sector salud por las compras de medicinas que en muchos casos el monopolio solo lo tienen diversas empresas quienes son los únicos que puede comercializar y al precio que ellos quieren, en su mayoría sumamente altos y se valen de malos funcionarios del sector salud y de supuestas asociaciones de pacientes asalariadas que quieren el “producto” y juegan en pared con las empresas que ofrecen los medicamentos.
Y gran responsabilidad recae en la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) por ahora dirigido por la Química Farmacéutica Lida Esther Hildebrandt Pinedo quien fue nombrada en ese puesto en noviembre del pasado año por el entonces Ministro Luis Quiroz y ahora para no perder el poder en ese sector ocupa el puesto de Jefe de Gabinete con el Ministro Luis Dyer.
Hildebrandt no es nueva en Digemid en el 2022 fue directora y fue avalada por el gobierno del golpista y ahora preso Pedro Castillo. Por cierto, Hildebrandt tiene mucho que explicar hay varios expedientes que ella dio el visto bueno para que medicamentos nada santos tengan permisos excepcionales y que solo tenían el tufillo de grandes negociados. Y su personal hace lo que se les antoja y saben a quién dar permiso y a quien demorar o le buscan tres pies al gato para dar el permiso. Un trámite burocrático que dura con suerte más de un año.
Y el desconocimiento de Dyer en estos temas y lo puede comprobar haciendo un análisis como se mueven los hilos internos. Hace días El Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Dirección Ejecutiva de Enfermedades No Transmisibles (DENOT), La Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID) y el Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (CENARES), sostuvieron una reunión de trabajo con representantes de la Federación Mundial de Hemofilia y de la Asociación Peruana de Hemofilia, con el objetivo de compartir experiencias internacionales y analizar estrategias que permitan fortalecer el acceso oportuno a medicamentos para el tratamiento de esta enfermedad.
Durante la reunión se abordaron modelos de adquisición y distribución de medicamentos, experiencias de otros sistemas de salud y los principales desafíos regulatorios, normativos y logísticos que enfrenta el Perú para garantizar la disponibilidad de tratamientos para las personas con hemofilia.
Asimismo, se compartió la experiencia con terapias innovadoras para estos pacientes y se analizaron modelos de compra agrupada de medicamentos, que permiten obtener mejores condiciones económicas, así como mecanismos de selección terapéutica mediante procesos de licitación.
Por su parte, la Federación Mundial de Hemofilia expresó su disposición para brindar información y asistencia técnica cuando sea requerida por las autoridades del Minsa. Asimismo, se acordó mantener reuniones de seguimiento y promover futuras acciones de cooperación e intercambio de experiencias.
Suena bonito y hasta allí todo bien. La trampa esta que estas agrupaciones solo son partidarios de un solo producto. Ojo Dyer, averigua y quien tiene el monopolio de la venta de Factor VIII para hemofilia A o Factor IX para hemofilia B. Y a qué precio se vende.
Los dirigentes de esas asociaciones no permiten que otro producto con similares características ingresen al mercado. Y Digemid juega en pared y son muy severos en dar permisos a otras empresas que pueden traer el producto. Similar acción ocurre con la Insulina para los diabéticos
Recordemos que el ministro de Salud, Luis Dyer Fernández, lideró una visita a la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) para anunciar un plan para potenciar las capacidades técnicas y tecnológicas de la entidad, garantizar el acceso inmediato a medicamentos seguros, de calidad y a precios justos para todos los peruanos y una evaluación integral de las acciones adoptadas para erradicar definitivamente los fármacos falsificados del mercado nacional.
Durante el recorrido, el titular del sector expuso los lineamientos y pilares de una estrategia que optimizará recursos regulatorios del Estado y enfatizó la urgencia de destrabar procesos para dinamizar el mercado de medicinas legítimas y optimizar los procesos de cero papel, enfatizando que estas intervenciones responde a un compromiso directo de la presidenta de la república, Keiko Fujimori Higuchi, para defender la economía de las familias frente a quienes lucran con la salud pública a través del contrabando de fármacos adulterados y modernizar la salud pública del país.
Un gran error de Dyer, se nota que desconoce el tema. Cree que sentarse, llevar cámara y hacer semejante anuncio basta. Primero tenía que empaparse del tema. Segundo pedir los permisos excepcionales otorgados en los últimos 10 meses y de esos productos revisar si cumplían con los requerimientos solicitados.
Tercero ver cuánto tiempo demoran en dar permisos. Porque amarran a compañías que quieren ofrecer buenos medicamento, a precios muy por debajo del mercado para que la población tenga acceso y así permitir la libre competencia. Dyer y su equipo si es que lo tiene puede darse cuenta como hay todo un amarre y negociado con grandes intereses en los productos oncológicos, la Inmunoglobina, la Insulina, Amiodarona, los antidiabéticos, Factor VIII y Factor IX entre otros.
Digemid, hace poco anuncio que desplegó una comisión de 24 inspectores especializados a la Argentina, Colombia e India. En estos países, la delegación evaluó el cumplimiento de los requisitos técnicos y sanitarios para la certificación de Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) en 19 laboratorios farmacéuticos. Esta estrategia permite verificar las condiciones de origen de los fármacos que abastecen al país, al trasladar el control regulatorio hasta las plantas de fabricación en lugar de limitarlo al ingreso al territorio nacional.
Es risible tal anuncio, los inspectores son enviados a esos laboratorios y son ellos quienes le pagan pasajes, hotel y alimentación y hasta ticket para acompañante o familia con la reserva del caso. Es lógico que los viajeros van aprobar e informar que todo está ok. O se ha dado el caso que emitan un informe negativo. Para tener un informe más estricto se debe buscar otro mecanismo y no recibir nada de los laboratorios que serán inspeccionados. Ante todo, transparencia.
Y quien está pisando el palito, desconociendo el tema es el ministro de Trabajo, Juan Sheput, quien aseguró que EsSalud “está saliendo de cuidados intensivos” y se encuentra actualmente en un proceso de mejora y estabilidad, tras la crisis por problemas en la atención de pacientes, abastecimiento de medicamentos y operaciones.
Sheput se refirió a las dificultades registradas en el abastecimiento de medicamentos, entre ellas la falta de inmunoglobulina que afectó a pacientes del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, varios de ellos niños.
Aseguró que esta situación ya fue superada y que actualmente “no hay ningún paciente en peligro”. Explicó que se vienen recibiendo diversos lotes de este medicamento y que está previsto que lleguen nuevos suministros en los próximos meses y hacia fin de año.
Sheput señaló además que EsSalud había adquirido un lote de 42,000 unidades que no superó los controles de calidad del Instituto Nacional de Salud (INS), por lo que algunos lotes fueron retenidos.
Mal informado. Sheput debe investigar. Personal de Essalud con los acuñistas que hasta ahora están en Essalud jugaron con la salud de miles de pacientes y lucraron con el cuento de la compra de la inmunoglobulina. Desembolsaron una millonada y el producto no era confiable. Sin embargo, el permiso excepcional fue otorgado por Lida Hildebrandt de Digemid.
Este producto puede ser comprado mucho más barato del que vende solo una empresa, pero Digemid en forma sospechosa al parecer juega para la única empresa que vende el producto y no da el permiso a las demás empresas que lo solicitan. Y Sheput debe saber, si desea transparencia forma un equipo fuera de Ceabe porque allí están los buitres de la salud que vienen haciendo estos negociados.
Y la nueva administración de Essalud, está pintado. Desconocen el tema. Sheput no debe avalar lo que le informan en forma sesgada. En efecto hay escasez, pero ese se debe al mal accionar de los empleados enquistados y a quienes no se castiga. Qué ejemplo da este gobierno. Donde está el bendito orden que anunciaba y el combate a la corrupción.
