- En el encuentro “Voces por la Educación”, Enseña Perú y Arcos Dorados compartieron estudios e iniciativas para articular la formación escolar, el acompañamiento socioemocional y las oportunidades de empleo formal para las juventudes.
¿Qué necesitan las y los estudiantes para pasar de imaginar su futuro a construirlo con oportunidades reales? Esta pregunta reunió a Enseña Perú y Arcos Dorados, empresa que opera McDonald’s en el país, en “Voces por la Educación: educación, futuro y primer empleo”. El encuentro, impulsado por el área de Investigación de Enseña Perú junto con Arcos Dorados, abordó las condiciones que permiten a adolescentes y jóvenes continuar su formación, acceder al empleo y desarrollar sus proyectos de vida.
En un mes que pone a las juventudes en el centro de la conversación, ambas instituciones plantearon que la transición después de la secundaria requiere más que motivación individual: orientación, acompañamiento socioemocional, condiciones materiales y oportunidades laborales compatibles con la continuidad educativa y el bienestar.
Enseña Perú compartió aprendizajes del piloto de las Academias Juveniles que viene realizando en Tambogrande. Esta investigación permite comprender cómo las y los estudiantes construyen sus aspiraciones y toman decisiones sobre su futuro, y cómo un mismo modelo de acompañamiento puede adaptarse a las oportunidades y necesidades de cada territorio.
“Investigar nuestras experiencias nos permite comprender qué estamos aprendiendo junto a las comunidades educativas y qué necesitamos ajustar. El piloto de las Academias Juveniles de Tambogrande aporta evidencia sobre el acompañamiento que requieren las y los estudiantes para construir sus siguientes pasos. Accionar, investigar y aprender nos ayuda a tomar decisiones desde sus voces y realidades”, señaló Valeria Pinchi, Coordinadora de Investigación de Enseña Perú.
Entre los temas abordados estuvo la diversidad de las trayectorias juveniles: las aspiraciones, los planes de ingreso a la educación superior, o la combinación de estudios, trabajo y responsabilidades familiares. Acompañarlas exige articular preparación académica, orientación vocacional, desarrollo socioemocional y experiencias de exploración, sin asumir una única ruta esperada.
Por su parte, Arcos Dorados compartió evidencia sobre empleabilidad juvenil, aspiraciones y barreras para acceder al empleo formal. Su intervención abordó cómo el sector privado puede contribuir mediante procesos de acceso inclusivos, capacitación y oportunidades para desarrollar habilidades en el propio entorno laboral.
“El primer empleo también debe ser un espacio para aprender. Las empresas tenemos la responsabilidad de acompañar a quienes empiezan, brindarles herramientas y generar condiciones para que tengan la oportunidad de desarrollarse y seguir creciendo”, expresó Carlos Silva, jefe de Comunicaciones de Arcos Dorados Perú.
