- Gonzalo Aguirre casi se va a las manos contra Horacio Melgarejo en pleno Alianza Lima vs. Cienciano
En un encuentro que casi termina en escándalo, Alianza Lima derrotó 1-0 a Cienciano por la fecha 15 del Torneo Clausura de la Liga1 Te Apuesto 2026.
El partido empezó con un cuadro blanquiazul buscando el arco contrario. De hecho, tuvo la primera apenas a los 8 minutos, cuando Alan Cantero entró en el área y cuando estuvo a punto de rematar, fue bloqueado por Maximiliano Amondaraín.
Sin embargo, el partido empezó a perder vértigo, quedando igualado 0-0 al término de los primeros 45 minutos.
Ya en el segundo tiempo, Pablo Guede realizó algunos cambios con el objetivo de llevar más gente al arco de Cienciano, pero esto no ocurrió. Recién a los 58 minutos Esteban Pavez intentó sorprender a Gonzalo Falcón, pero su remate se perdió por arriba del travesaño.
Cuando Cienciano empezó a pisar el área de Alejandro Duarte, llegó la diferencia de los locales. A los 72′, Kevin Quevedo tomó la pelota por derecha y lanzó un fuerte disparo que atajó Falcón. Pero, para su mala suerte, le quedó a Eryc Castillo, que de palomita marcó el 1-0.
Luego, el partido entró en rombo. La decisión de Horacio Melgarejo de sacar a Gonzalo Aguirre apenas 16 minutos después de ingresar, generó un clima de tensión que terminó con la expulsión del técnico argentino y con una trifulca que casi pasa a mayores.
Con este resultado, Alianza Lima llegó a los 28 puntos y está a tres del líder Sporting Cristal.
El DT y el jugador del ‘Papá’ casi se van a las manos: Aguirre fue cambiado minutos después de haber ingresado y le reclamó a Melgarejo.
Un momento caliente se vivió en pleno partido en Matute. Sobre los 77 minutos, posterior al gol de Eryc Castillo, Horacio Melgarejo sorprendió moviendo la banca y decidió meter a Didier La Torre para sacar a Gonzalo Aguirre. ¿Lo curioso? Aguirre llevaba apenas 17 minutos en cancha, pues a los 60′ había entrado por Robles. El mismo Aguirre no podía creerlo y le reclamó a Melgarejo, hasta que Kevin Becerra lo cruzó para que salga de la cancha. Ya sentado en la banca de suplentes, el volante se puso a llorar.
